Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel y sus aliados en Oriente Medio, Irán ha vivido una represión masiva con más de 4.000 personas detenidas y al menos 21 ejecutadas, según denunció el alto comisionado de la ONU para los derechos humanos, Volker Türk.
Entre los ejecutados, nueve estaban vinculados a las protestas de enero, diez pertenecían a grupos de oposición y dos fueron condenados por espionaje. Estas acciones reflejan la dura y brutal violación de los derechos humanos en el país, alertó Türk en un comunicado oficial.
"Los derechos del pueblo iraní siguen siendo arrebatados por las autoridades de forma dura y brutal" - Volker Türk, alto comisionado de la ONU para los derechos humanos
Ante esta situación, el alto comisionado hizo un llamado urgente a las autoridades iraníes para que detengan todas las ejecuciones y respeten los derechos fundamentales de sus ciudadanos.
En paralelo, Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra Irán en respuesta a la escalada del conflicto, intensificando la tensión en la región y afectando los escenarios políticos y humanitarios.