El relevo no cambió el poder dentro de la Unidad
La reciente salida del exdirector Adith Romero, vinculado al senador Gustavo Moreno, no significó un cambio real en la Unidad para las Víctimas. Las estructuras políticas y la influencia que él representaba siguen vigentes, manteniendo el control sobre la entidad encargada de gestionar recursos vitales para las víctimas del conflicto armado.
Reubicación de directivos preserva el control político
Fuentes internas revelan que los directivos y asesores nombrados por Romero fueron reubicados estratégicamente para evitar su salida, asegurando así que el grupo político del senador Moreno continúe dominando direcciones clave y el manejo de recursos dentro de la entidad.
La Mesa Nacional de Víctimas bajo sospecha electoral
La coordinadora de la Mesa Nacional de Víctimas, Eucaris Salas Salas, ha difundido en redes sociales actividades de campaña del senador Moreno y de una candidata a la Cámara, lo que pone en duda la autonomía y la función original de este espacio, que debería representar exclusivamente a las víctimas.
¿Cómo afectará esta crisis a la atención de las víctimas?
El fallido intento de nombrar una nueva directora desde la Presidencia evidenció el caos interno y la lucha por controlar contratos y cuotas. Mientras la Unidad para las Víctimas continúa funcionando como un fortín burocrático, la verdadera atención y apoyo a las víctimas del conflicto armado parecen quedar en segundo plano.