Un récord histórico de firmas pone a prueba a la Registraduría
En poco más de un mes, la Registraduría Nacional del Estado Civil validó cerca de 28 millones de firmas de 21 precandidatos presidenciales, además de 3 millones para el Congreso. Esta cifra casi triplica el volumen registrado en 2022, imponiendo un reto sin precedentes a la capacidad operativa de la entidad electoral.
Finalmente, 15 candidatos obtuvieron su aval para participar en las elecciones, entre ellos Abelardo de la Espriella, Claudia López y Mauricio Cárdenas.
Irregularidades detectadas y denuncias penales en proceso de firmas
Durante la revisión, la Registraduría identificó prácticas fraudulentas en algunos Grupos Significativos de Ciudadanos, especialmente en los respaldos presentados por Henry Martínez y Alexander Henao. Se encontraron formularios en blanco, firmas impresas y copias fotostáticas con rúbricas repetidas, lo que motivó la presentación de denuncias penales.
“Al inicio del proceso se registraron 90 candidatos a la presidencia por firmas, lo que permitía que una persona pudiera firmar 90 veces. Eso no es acorde con los principios de los mecanismos de participación ciudadana”, explicó Hernán Penagos, registrador nacional.
El negocio detrás de las firmas y la urgencia de una reforma electoral
Además de las irregularidades, se han reportado denuncias sobre un mercado donde se ofrecían entre 1.800 y 2.200 pesos por cada firma válida, aunque no se ha vinculado a candidatos con estas prácticas. Expertos señalan que la dinámica actual del proceso genera campañas anticipadas y uso estratégico de las firmas más allá de la intención presidencial.
Ante esta situación, el registrador Hernán Penagos anunció un proyecto de ley que limitaría a un solo candidato la firma de cada ciudadano, buscando proteger la transparencia y facilitar la labor de la Registraduría.
¿Cómo afectará la reforma al proceso electoral y la participación ciudadana?
Con el incremento exponencial de firmas y las denuncias por fraude, la reforma propuesta podría transformar la manera en que los ciudadanos respaldan candidaturas, buscando evitar la sobreexposición mediática y el uso indebido de los mecanismos democráticos. El futuro del sistema de Grupos Significativos de Ciudadanos dependerá de la respuesta legislativa y del control efectivo de las irregularidades detectadas.