La reina Isabel II presionó en el año 2000 para que su hijo Andrés, ahora desposeído de todos sus títulos por sus vínculos con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, fuera nombrado por el Gobierno como 'enviado comercial', un cargo de funciones difusas que el entonces príncipe asumió durante una década.
Este jueves se hicieron públicos los documentos que recogen el intercambio de mensajes en el 2000 entre el palacio de Buckingham y el Gobierno laborista de la época, encabezado por Tony Blair, sobre el futuro papel de Andrés, que recién entonces terminaba su carrera militar en la Armada.
Andrés fue nombrado para el cargo en 2001 y lo mantuvo hasta 2011, cuando se revelaron por primera vez sus contactos con Jeffrey Epstein.