Durante años, los bancos en Colombia mantuvieron el control exclusivo sobre los datos financieros de sus clientes. Sin embargo, con la entrada en vigor del Decreto 0368 de 2026, esta dinámica ha cambiado radicalmente.
El nuevo marco normativo obliga a las entidades financieras a compartir la información de sus usuarios con otros actores del sistema, siempre que se cuente con la autorización previa del consumidor. Esta medida busca fomentar la competencia, la innovación y mejores condiciones para los usuarios.
La Superintendencia Financiera celebra la expedición del Decreto 0368 de 2026, que establece el marco normativo para el acceso, uso y aprovechamiento de los datos, siempre con el consentimiento de los consumidores.
A pesar de la importancia del cambio, un estudio de DataCrédito Experian revela que solo 3 de cada 10 colombianos han oído hablar del modelo de finanzas abiertas, lo que representa un gran desafío en términos de educación y adopción por parte de la población.
Este nuevo esquema promete redefinir la relación de los colombianos con su dinero y con las entidades que lo administran, abriendo la puerta a nuevos servicios financieros y condiciones más favorables en el mercado.