Un operativo sin precedentes tras la tragedia aérea
El pasado 23 de marzo, un avión C-130H Hércules de la Fuerza Aérea Colombiana se accidentó en Puerto Leguízamo, Putumayo, causando la muerte de 66 militares y dejando a 48 uniformados heridos. Entre las víctimas se encontraba el sargento Julián David González Herrera, copiloto y oriundo de Pasto, Nariño.
La comunidad de Pasto enfrenta una dolorosa espera para recibir los restos del sargento González Herrera, mientras el departamento de Nariño está de luto por la pérdida de uno de sus hijos.
El impacto en la comunidad y en las familias
El accidente ha generado conmoción en Putumayo y Nariño, donde familiares y amigos recuerdan con tristeza a los uniformados fallecidos. La Fuerza Aérea ha revelado los rostros de algunos de los militares que perdieron la vida en este trágico suceso.
Mientras se adelantan las labores de recuperación y entrega de los cuerpos, las familias permanecen en la angustiosa espera de recibir a sus seres queridos para darles un último adiós.