La instalación de nuevas plantas industriales con capital chino en Colombia encendió las alarmas de los fabricantes nacionales de cerámica, que pidieron al Gobierno saliente y a la administración del presidente electo Abelardo de la Espriella revisar las condiciones bajo las cuales se están desarrollando estos proyectos, ante el riesgo de que el país termine replicando experiencias que, según el sector, ya afectaron a industrias manufactureras en Perú, México y Brasil.
Un riesgo que trasciende la cerámica
La advertencia no se limita al negocio de los pisos, enchapes o sanitarios. Los empresarios consideran que, si no existe una vigilancia adecuada sobre este tipo de inversiones, el modelo podría extenderse luego a otros sectores industriales como el acero, el vidrio, el yeso, el drywall y diferentes insumos para la construcción, con impactos sobre la producción nacional, el empleo formal y el cumplimiento de las normas ambientales y laborales.
Si no existe una vigilancia adecuada sobre este tipo de inversiones, el modelo podría extenderse luego a otros sectores industriales con impactos sobre la producción nacional, el empleo formal y el cumplimiento de las normas ambientales y laborales.