En un evento histórico en la Casa Blanca, el rey Carlos III del Reino Unido dirigió palabras cargadas de humor y sutileza hacia el expresidente Donald Trump, recordando que sin la influencia británica, Estados Unidos podría hablar francés. Este comentario, que mezcla historia y diplomacia, refleja las tensiones y diferencias entre ambos países.
Con una trayectoria destacada en activismo climático, Carlos III también lanzó un mensaje velado frente al negacionismo ambiental que caracterizó a la administración Trump, dejando claro su compromiso con la lucha contra el cambio climático.
La visita de Estado a Washington buscó rebajar las tensiones entre Londres y la Casa Blanca, aunque no pudo evitar que afloraran algunas fricciones manifestadas en comentarios cargados de ironía y el típico humor británico, que no pasó desapercibido para los asistentes y medios internacionales.
“Si no fuera por nosotros, ustedes hablarían francés”, dijo el rey Carlos III en una de sus intervenciones más comentadas durante el encuentro.