Miles de cabezas de ganado en riesgo en Urabá
En Antioquia, según Fedegan, 48.664 cabezas de ganado están en riesgo en 48 veredas y 857 fincas de la región de Urabá. Los ganaderos enfrentan pérdidas significativas y dificultades para atender a los animales debido a las inundaciones.
“En estos momentos en que la crisis del invierno está golpeando tan duro a Córdoba, también en Antioquia nos vemos golpeados en municipios como Arboletes, Necoclí, San Juan, San Pedro, Turbo, Carepa, Apartadó, El Bagre y Zaragoza”, declaró Alejandro Cadavid, coordinador Regional Antioquia de Fedegan.
Córdoba reporta más de mil animales muertos y amplias zonas inundadas
En Córdoba, las lluvias han causado la muerte de 1.207 animales, mientras que 6.414 predios están inundados y más de 140.000 hectáreas han resultado afectadas por el desbordamiento de ríos. Este escenario amenaza la seguridad alimentaria local.
La industria bananera también sufre pérdidas severas
La producción de banano se ha visto gravemente afectada con 1.200 hectáreas de cultivos dañadas tras más de 96 horas de inundaciones continuas. La infraestructura productiva corre riesgo de perderse en su totalidad si mejoran las condiciones.
“Hacemos un llamado urgente al Gobierno nacional a que se activen los mecanismos de ayudas, así como las líneas de crédito ante la ola invernal”, afirmó Emerson Aguirre, presidente de la Asociación de Bananeros Augura.
Las lluvias triplican promedios históricos y complican la recuperación
Según la red agroclimática bananera Augura, las precipitaciones recientes triplican los promedios de los últimos cinco años en Urabá, dificultando el acceso a predios y aumentando el riesgo de enfermedades en el ganado.
La falta de asistencia técnica y recursos agrava la vulnerabilidad de las familias que dependen de estas actividades, poniendo en peligro sus medios de vida y la economía regional.
La urgencia de apoyo gubernamental para evitar una crisis mayor
Expertos y productores coinciden en la necesidad de activar líneas de crédito y ayudas inmediatas para mitigar el impacto de las lluvias. Sin estas medidas, muchas explotaciones podrían quebrar, afectando la seguridad alimentaria y el desarrollo local.
Es vital implementar estrategias que permitan a los sectores agrícola y ganadero adaptarse a la nueva realidad climática y garantizar la sostenibilidad económica y social de las regiones afectadas.