Este miércoles se conoció un documento con las propuestas y programas de gobierno de Abelardo de la Espriella, en el que establece los criterios con los que buscará imponerse en la segunda vuelta y gobernar para el periodo 2026-2030. Como principio fundamental, el candidato reafirma su tesis de 'extrema coherencia', basada en los pilares de familia, trabajo, fe, propiedad y seguridad.
El plan de gobierno presentado es un desarrollo del que ya había dado a conocer en la primera vuelta, pero ahora profundiza en medidas concretas como el Plan Colombia II, una iniciativa que busca replicar y actualizar las estrategias de seguridad y lucha contra el narcotráfico que se implementaron en el país a principios de los 2000.
Reducción del Estado y megacárceles: las apuestas fuertes
Entre los puntos más llamativos del documento se encuentra la propuesta de reducir significativamente el tamaño del Estado, con el objetivo de hacerlo más eficiente y menos burocrático. De la Espriella plantea una reorganización administrativa que permita ahorrar recursos y destinarlos a áreas prioritarias como seguridad y educación.
- Construcción de 7 megacárceles de máxima seguridad para albergar a los criminales más peligrosos y descongestionar el sistema penitenciario actual.
- Implementación del Plan Colombia II, con énfasis en la erradicación de cultivos ilícitos, la interdicción de drogas y el fortalecimiento de las fuerzas militares y de policía.
- Reducción de ministerios y entidades públicas para disminuir el gasto estatal y combatir la corrupción.
- Fortalecimiento de la familia como núcleo de la sociedad, con políticas de apoyo a la natalidad y protección de los valores tradicionales.
Nuestra propuesta se fundamenta en la 'extrema coherencia': familia, trabajo, fe, propiedad y seguridad. No vamos a transigir en estos principios porque son la base de una sociedad próspera y ordenada.
El candidato también insistió en la necesidad de una reforma judicial que garantice penas ejemplares para delincuentes reincidentes y la creación de un sistema de inteligencia que permita anticipar los golpes del crimen organizado. La propuesta ha generado reacciones divididas entre sus seguidores, que la ven como una solución radical a la crisis de seguridad, y sus críticos, que advierten sobre posibles excesos autoritarios.