El sueño de Luis Díaz y del Bayern Múnich de ganar la Champions League se acabó este miércoles en el Allianz Arena, un estadio que parece caerle muy bien al París Saint-Germain. Allí levantó el año pasado su primera 'Orejona' y allí mismo logró la clasificación a su segunda final consecutiva, con un empate a un gol.
Un golpe tempranero que sentenció la serie
El partido no tuvo el mismo brillo de la ida en el Parque de los Príncipes, la semana pasada. Todo, porque el PSG dio un golpe muy temprano que, en la práctica, parecía sentenciar la serie: un gol a los 3 minutos, con un desborde y centro del georgiano Kvicha Kvaratskhelia y un remate del francés Ousmane Dembélé, un jugador no muy querido en Múnich por su pasado en el Borussia Dortmund.
El 1-1 de este miércoles en el Allianz Arena dejó al equipo de Luis Enrique como el rival del Arsenal el 30 de mayo en Budapest.