Una reducción alarmante en la capacidad instalada de salud
En los próximos cinco años, más de 4.100 Instituciones Prestadoras de Salud (IPS) en Colombia cerrarán sus puertas, según un reciente informe que alerta sobre la disminución crítica de la capacidad instalada en el sector. Bogotá lidera esta tendencia negativa, reflejando una crisis que afecta directamente la calidad y continuidad de la atención médica.
El impacto en la comunidad y el sistema de salud
Aunque la cobertura en salud se mantiene alta en el país, esta realidad no garantiza el acceso oportuno ni la calidad en la atención médica. El aumento de quejas, tutelas y peticiones, quejas, reclamos y solicitudes (PQRS) evidencia un deterioro estructural en la prestación de servicios, generando incertidumbre entre los usuarios y afectando la confianza en el sistema.
Estar afiliado al sistema no garantiza acceder de manera oportuna, continua y con calidad a los servicios médicos.
Este panorama plantea la urgente necesidad de implementar medidas que fortalezcan la infraestructura y la gestión de las IPS, para asegurar que la cobertura en salud se traduzca en atención efectiva y de calidad para toda la población.