Un viaje que se tornó en pesadilla desde el inicio
El 2 de octubre de 2025, María Antonia y su madre, María Alejandra, originarias de Antioquia, emprendieron un viaje hacia Estados Unidos, donde la madre reside desde 2018. Aunque María Alejandra estaba en proceso de obtener su residencia, ese vuelo cambió drásticamente sus planes cuando fueron retenidas al pasar migración.
María Alejandra relató cómo un auxiliar de vuelo les informó que las habían llevado a un cuarto de control para un procedimiento rutinario, pero lo que parecía temporal se convirtió en una larga detención.
La separación y el miedo en manos de ICE
Después de ser retenidas en Miami, madre e hija fueron trasladadas a Texas, donde María Antonia fue separada de su madre y sometida a interrogatorios. A pesar de estar en proceso de regularización, enfrentaron la amenaza constante de deportación.
“Por la culpa de tu mamá te van a llevar a un lugar muy, muy malo, con personas muy, muy malas, por culpa de tu mamá nos va a tocar llevarte a un lugar muy malo”, expresó la niña, reflejando su profundo temor.
La dura realidad dentro del centro de detención
En el centro de detención de Dilley, Texas, María Antonia y su madre compartieron espacio con al menos 50 colombianos entre niños y adultos, todos enfrentando la incertidumbre y el sufrimiento. La niña confesó que su miedo y tristeza aumentaron con el paso de los días, llegando a niveles insostenibles después de meses.
“A los 10 días tenía miedo y estaba triste, pero no tanto como a los 120 o 130 días, porque hay una familia que lleva 8 meses”, relató María Antonia.
Una carta que dio voz a miles de migrantes
Tras 113 días en el centro, María Antonia escribió una carta que se convirtió en símbolo de la lucha por los derechos y la dignidad de miles de familias migrantes en situaciones similares, visibilizando el drama que enfrentan.
La liberación que no borra la incertidumbre
El 6 de febrero, madre e hija fueron finalmente liberadas y regresaron a Bogotá. Aunque la libertad llegó, el futuro sigue siendo incierto. Por ahora, no planean regresar a Estados Unidos, pero confían en que su historia inspire cambios para otras familias.