Durante los últimos meses, las grandes ciudades como Bogotá han sido el escenario principal de la disputa electoral. Sin embargo, mientras algunos candidatos recorrían las calles para convencer a los ciudadanos, más de 60 aspirantes al Congreso y a la Presidencia optaron por una estrategia ilegal: pegar afiches, pendones y pasacalles en postes, puentes y muros de la capital.
Esta práctica, además de estar prohibida, ha generado malestar entre los capitalinos, que ven su ciudad saturada y contaminada visualmente en plena temporada electoral. Según el Distrito, más de 3.000 elementos publicitarios fueron retirados del espacio público en los últimos meses.
Las sanciones que enfrentarán los candidatos
El Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (Dadep) confirmó que se abrirán procesos sancionatorios contra los responsables. Las multas podrían ascender a varios salarios mínimos mensuales legales vigentes, dependiendo de la reincidencia y la cantidad de elementos instalados.
No podemos permitir que la propaganda política se convierta en basura electoral. El espacio público es de todos y debe ser respetado por los candidatos.
La medida busca enviar un mensaje claro a todos los partidos y movimientos políticos: la contaminación visual no será tolerada. El Distrito recordó que existen canales autorizados para la publicidad electoral, como vallas digitales y espacios designados, que deben ser utilizados en cumplimiento de la ley.
El impacto en la comunidad y el medio ambiente
Más allá de la sanción económica, los ciudadanos han expresado su molestia por el desorden visual que generan estos elementos. Además, la propaganda ilegal contribuye a la acumulación de residuos y afecta la estética urbana, especialmente en zonas históricas y residenciales.
- Se retiraron más de 3.000 afiches, pancartas y pasacalles.
- Los elementos fueron encontrados en postes, puentes peatonales y muros de la ciudad.
- Las sanciones aplican a candidatos al Congreso y a la Presidencia.
- El Distrito hizo un llamado a usar canales autorizados para publicidad electoral.
Con esta acción, Bogotá refuerza su compromiso con el ordenamiento del espacio público y la protección del medio ambiente, enviando una señal a todos los actores políticos de cara a las próximas elecciones.