Un freno silencioso para la economía regional
La informalidad laboral se ha consolidado como uno de los mayores obstáculos para el crecimiento económico de América Latina y el Caribe. Así lo advirtió el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) en un reporte que reveló que el 55 por ciento de los trabajadores se encuentran en esta situación laboral. Según el organismo, este fenómeno limita la productividad, amplía las brechas de ingresos y perpetúa ciclos de desigualdad y baja inversión.
Las claves del informe de CAF
El informe ‘Impulsando el crecimiento en un mundo cambiante: innovación, integración y formalización para América Latina y el Caribe’ destaca que la región se caracteriza por un desarrollo inconcluso. Aunque ha logrado avances en democracia, estabilidad macroeconómica, reducción de la pobreza y expansión de la protección social, aún persisten brechas frente a las economías más avanzadas. Una de las más importantes es la baja productividad, considerada por el presidente de CAF, Sergio Díaz-Granados, como el enemigo silencioso.
La informalidad laboral no solo afecta a los trabajadores, sino que frena el desarrollo económico de toda la región.
El impacto en Colombia y la región
La informalidad colombiana va más allá de los vendedores ambulantes que se ven día a día en las calles. El informe de CAF ofrece una hoja de ruta para hacerle frente a este fenómeno, que limita la productividad y amplía las brechas de ingresos. La situación es crítica: más de la mitad de los trabajadores en la región carecen de acceso a seguridad social y otros beneficios laborales formales.