La subregión del Catatumbo, en Norte de Santander, es escenario de una profunda indignación tras la masacre ocurrida en la zona rural del municipio de Ábrego. El Ejército de Liberación Nacional (Eln) confirmó, mediante un comunicado de prensa, que sus unidades perpetraron la acción violenta contra una camioneta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), un hecho que cobró la vida de seis personas y encendió las alarmas de las organizaciones defensoras de los derechos humanos en todo el país.
Las víctimas del ataque
Entre las víctimas mortales de este ataque se encuentra el reconocido líder social campesino Freiman David Velásquez, miembro activo de la Asociación por la Unidad Campesina del Catatumbo (Asuncat). En el mismo vehículo se movilizaban sus escoltas asignados por la UNP, Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo, quienes también fallecieron en el lugar junto a otros tres ocupantes identificados posteriormente por la organización insurgente.
Un retén ilegal en la vía Ábrego-Ocaña
El ataque criminal ocurrió en un retén ilegal instalado en la vereda Oropoma, sobre la carretera que conecta a los municipios de Ábrego y Ocaña.
El grupo ilegal sostuvo que manejaba información sobre una camioneta negra sin distintivos que presuntamente movilizaba a delegados de facciones rivales, específicamente de las disidencias de las Farc dirigidas por los comandantes conocidos con los alias de 'Yancarlos' y 'Toño Manguera'.
El pronunciamiento de la guerrilla incluyó señalamientos contra las otras tres personas que murieron masacradas en la camioneta junto al líder de Asuncat y sus protectores. Las afirmaciones de la organización criminal no han sido validadas ni confirmadas por las autoridades.
Los organismos avanzan con el recaudo de material probatorio en el terreno para esclarecer los motivos y las identidades de todas las víctimas.