Medellín se convierte en epicentro de la música electrónica
En poco más de un mes, Medellín vivirá una experiencia inédita con la llegada de CORE Tomorrowland, un concepto emblemático del sello belga que trasciende los festivales convencionales. El Parque Norte será el escenario donde la música, la arquitectura y la naturaleza se unirán para crear un ambiente único que invita a la conexión emocional y sensorial.
Dos días de inmersión en sonidos y emociones
El evento se realizará el viernes 20 y sábado 21 de febrero, ofreciendo un ‘ritual contemporáneo’ que conecta a los asistentes con la música electrónica desde un enfoque íntimo y colectivo. CORE busca que cada participante experimente la música como un lenguaje emocional que une a una comunidad apasionada.
Lineup internacional con lo mejor del house y techno
Producido por Breakfast Live, el festival contará con un cartel de artistas reconocidos mundialmente, abarcando desde el house melódico hasta el techno contundente. Esta selección garantiza calidad musical y diversidad, conectando a los asistentes con emociones profundas a través de cada presentación.
Un entorno natural que potencia la experiencia sensorial
El Parque Norte ofrecerá un escenario perfecto para la fusión de naturaleza y arte visual que caracteriza a CORE. Sus espacios abiertos y vegetación crearán una atmósfera envolvente, invitando a los asistentes a desconectarse del mundo exterior y sumergirse en un universo sonoro y visual único.
“CORE no es un festival convencional: es un ritual que invita a desconectarse del mundo exterior para reconectar con la música desde un lugar íntimo.”
Preparativos en marcha para una experiencia inolvidable
La organización avanza en logística y seguridad para recibir a miles de asistentes que buscan vivir una experiencia vibrante y creativa. Las entradas están disponibles en core.world, donde también se puede consultar información sobre los artistas y la dinámica del evento.
¿Cómo impactará CORE Tomorrowland en la escena electrónica de Medellín?
CORE Tomorrowland reafirma a Medellín como un punto estratégico en la música electrónica latinoamericana, consolidando su rol como una capital cultural que promueve la innovación y la conexión comunitaria a través de la música y el arte.