La lucha por el predio “Cuba Libre” terminó con su devolución
El predio conocido como “Cuba Libre”, ubicado en la vereda Nuevas Fundaciones de Puerto Gaitán, Meta, regresó a manos de la Nación tras un proceso de recuperación liderado por la Agencia Nacional de Tierras (ANT). La comunidad menonita que ocupaba cientos de hectáreas en la región fue obligada a devolver este terreno luego de 13 años de disputa. Aunque la resolución administrativa data de finales de 2024, la recuperación material se concretó en febrero de 2026 tras un fallo de tutela que garantizó el ingreso de funcionarios de la ANT y comunidades indígenas.
Indígenas asumen posesión provisional del terreno recuperado
La entrega provisional de las 63 hectáreas recuperadas se hizo a favor de las comunidades indígenas Sinuaki y Barrulia, quienes ahora hacen posesión del predio en el marco de la reforma agraria y los procesos de soberanía alimentaria y étnica. La diligencia fue acompañada por la Policía y líderes indígenas, asegurando el respeto a los derechos ancestrales. Esta acción responde a una tutela que ordenó a la comunidad menonita y otros particulares permitir el libre tránsito y acceso de las comunidades indígenas a sus territorios tradicionales.
Irregularidades en la ocupación menonita del terreno baldío
La ANT determinó que el predio “Cuba Libre” nunca fue adjudicado legalmente y que las transacciones registradas por los menonitas son consideradas transferencias irregulares sin respaldo jurídico. Además, el uso del suelo no cumplía con la vocación legal, ya que se cultivaba soya en un área que debía ser forestal protectora. La comunidad menonita, mayoritariamente de origen mexicano con raíces suizas y alemanas, vive de forma aislada y se dedica a la agricultura intensiva, pero no cumplió con las normativas agrarias vigentes.
¿Cómo continuará la defensa de tierras indígenas en Meta?
El proceso de recuperación de baldíos en Meta abre interrogantes sobre la protección de territorios ancestrales y el cumplimiento de la ley agraria frente a comunidades con prácticas aisladas. La ANT continúa con el proceso de adjudicación final y el Ministerio del Interior avanza en el reconocimiento oficial de las comunidades indígenas bajo un resguardo. La directora jurídica de la ANT enfatizó la necesidad de un diálogo intercultural para establecer reglas mínimas de convivencia entre las comunidades y la sociedad colombiana.