El Atlántico cerró marzo de 2026 con una de las cifras más altas de violencia en años recientes, registrando 93 muertes violentas según el Sistema Civil de Alertas Tempranas. Estas cifras excluyen accidentes de tránsito y suicidios, mostrando la creciente presión que ejercen las bandas criminales sobre la región.
De los 1.500 capturados en el Área Metropolitana de Barranquilla hasta la fecha, 120 son menores de edad, evidenciando la preocupante instrumentalización de jóvenes por parte de grupos delictivos. Este fenómeno ha convertido a los menores en protagonistas de la violencia que afecta a la ciudad.
En meses recientes, la violencia juvenil ha sido protagonista en los hechos delictivos de la región, generando preocupación sobre la suficiencia de los centros correccionales para menores en el Atlántico y la necesidad de estrategias integrales para atender este fenómeno.
La creciente presencia de menores en actividades criminales refleja una crisis social que requiere atención inmediata y medidas efectivas para proteger a nuestra juventud.
La comunidad y las autoridades continúan alertas ante esta situación, que demanda un trabajo conjunto para frenar la expansión de la violencia juvenil y garantizar un entorno seguro para todos los habitantes de Barranquilla.