En Medellín se sigue dando a conocer acciones contundentes en contra de extranjeros que llegan a la ciudad a cometer delitos sexuales en contra de la niñez. En un operativo que resalta la eficacia de la cooperación internacional y el control migratorio, las autoridades colombianas lograron la captura de un ciudadano mexicano en la capital antioqueña.
El individuo, cuya identidad se mantiene bajo reserva por el proceso judicial, fue interceptado en el Centro Facilitador de Servicios Migratorios precisamente cuando intentaba formalizar su estatus legal en el país mediante el trámite de su cédula de extranjería.
Un operativo con cooperación internacional
La detención fue el resultado de un seguimiento meticuloso liderado por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de EE. UU. (HSI), en conjunto con la Fiscalía General de la Nación y la Dirección de Protección y Servicios Especiales (DIPRO). Al momento de verificar sus datos biométricos, el sistema de alertas de Migración Colombia disparó una notificación roja: el sujeto era requerido por un juzgado local por delitos de extrema gravedad, incluyendo acceso carnal violento y explotación sexual comercial de menores de edad.
El accionar delictivo en la Comuna 13
Según el expediente judicial, el capturado centraba su accionar delictivo en sectores de la Comuna 13, donde presuntamente se dedicaba a captar a menores de edad bajo perfiles específicos de vulnerabilidad. Las investigaciones apuntan a que el hombre no solo buscaba víctimas de manera individual, sino que su actividad podría estar vinculada a una red de trata de personas de mayor escala, la cual está siendo rastreada por la Fiscalía para identificar a posibles cómplices.