En un discurso poco habitual por su sinceridad, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció que la realidad cotidiana en Cuba se ha tornado dolorosa para sus habitantes. La declaración se produjo en la conmemoración del 65 aniversario de la declaración socialista de la Revolución.
Díaz-Canel admitió fallas internas que han provocado una grave crisis humanitaria en la isla, con carencias extremas que afectan desde el descanso básico hasta la producción nacional, paralizada por la falta de insumos.
- Cortes eléctricos frecuentes que afectan la vida diaria.
- Transporte público detenido, complicando la movilidad.
- Producción nacional completamente frenada por escasez de insumos.
La crisis se extiende a múltiples ámbitos, reflejando un panorama crítico para la población cubana, que enfrenta dificultades crecientes para satisfacer necesidades básicas.