En medio de la guerra contra Irán, la opción de utilizar a las milicias kurdas iraníes para abrir un nuevo frente terrestre fue descartada por el presidente Donald Trump, quien prioriza no complicar aún más el conflicto. Sin embargo, estos grupos aseguran estar listos para intervenir cuando el régimen islámico se debilite.
La histórica República de Mahabad, efímera entidad kurda en 1946, sigue siendo un símbolo de inspiración y advertencia para los nacionalistas kurdos, quienes enfrentan una fuerte represión desde la Revolución Islámica de 1979.
Los kurdos iraníes, que representan cerca del 10 % de la población del país, sufren marginación económica y política, con escasa participación en elecciones y fuerte vigilancia militar en sus territorios fronterizos con Irak.
Aunque Irán muestra cierta tolerancia cultural hacia los kurdos, estos grupos políticos son etiquetados como “terroristas” y “separatistas” por el régimen, lo que dificulta su representación política y aumenta su represión.
La oposición iraní, liderada por figuras como Reza Pahlevi, rechaza la intervención kurda en el conflicto actual, temiendo una mayor complejidad y división nacional.
Turquía y el Gobierno Regional del Kurdistán iraquí también se oponen al uso de su territorio para acciones militares kurdoiraníes, preocupados por la escalada de violencia y los riesgos de separatismo.
“No vamos a enviar a nuestras fuerzas al matadero”, afirmó Abdullah Mohtadi, líder del partido Komala, reflejando la cautela de las milicias kurdas ante la falta de un plan claro y el peligro de enfrentarse a un ejército iraní mucho más numeroso.
Actualmente, las milicias kurdoiraníes esperan que los bombardeos israelíes y estadounidenses debiliten al régimen para entonces intervenir, aunque reconocen que su capacidad militar es limitada frente a las fuerzas iraníes.
El análisis de expertos señala que los kurdos suelen ser movilizados en momentos de crisis, valorados en tiempos de necesidad y abandonados cuando se negocia la estabilidad sin su participación, un patrón que se repite desde Mahabad hasta la actualidad.