La Selección Colombia se despidió de su afición en el estadio El Campín de Bogotá con una victoria 3-1 sobre Costa Rica, antes de viajar al Mundial de 2026. Sin embargo, el gran protagonista de la noche no fue solo el marcador, sino la presencia de James Rodríguez.
La entrada que encendió El Campín
James Rodríguez ingresó para disputar la segunda mitad del encuentro. En cuanto pisó el césped, el estadio estalló en una ovación ensordecedora. Pero lo que más llamó la atención ocurrió al final del partido: los jugadores de Costa Rica hicieron fila para tomarse una foto con él, como si se tratara de Papá Noel en Navidad.
Entre banderas de la afición cafetera, tambores y fuegos artificiales, el equipo dirigido por el argentino Néstor Lorenzo brindó un espectáculo a los aficionados de la capital. La cuenta la abrió el defensor Dávinson Sánchez en el minuto 16.
Un gesto que habla del respeto que genera
La imagen de los futbolistas costarricenses esperando su turno para una selfie con James Rodríguez se volvió viral en redes sociales. El gesto refleja el respeto y la admiración que el volante colombiano sigue despertando en el fútbol internacional, incluso entre rivales.
El partido, que sirvió como preparación para la Copa del Mundo, dejó un sabor agridulce: la victoria fue contundente, pero la atención estuvo centrada en el '10' y en el cariño de la gente. La agencia española EFE destacó el ambiente festivo que se vivió en la capital colombiana.