Una ovación de despedida en Bogotá
La Selección Colombia se despidió de su afición antes de viajar al Mundial de 2026 con un triunfo 3-1 sobre Costa Rica en el estadio El Campín. El encuentro, que combinó goles, banderas y fuegos artificiales, tuvo un momento especial cuando James Rodríguez ingresó para disputar la segunda mitad.
El estadio estalló en aplausos y cánticos. Pero lo que más llamó la atención ocurrió tras el pitazo final: los jugadores de Costa Rica, rivales en el campo, hicieron fila para tomarse una foto con el volante colombiano, como si se tratara de una audiencia con Papá Noel en Navidad.
Goles y show en El Campín
El partido, dirigido por el argentino Néstor Lorenzo, fue un espectáculo para los asistentes. Dávinson Sánchez abrió el marcador al minuto 16, y Luis Díaz amplió la ventaja con un gol al 23. Costa Rica descontó por intermedio de Andrey Soto al 33, pero Luis Javier Suárez sentenció el 3-1 definitivo al 81.
La agencia EFE destacó el ambiente festivo en la capital colombiana, con tambores y fuegos artificiales que acompañaron a la 'tricolor' en su último ensayo antes de la cita mundialista, donde debutará el 17 de junio frente a Uzbekistán.
James: 'Este Mundial es especial, es único'
Al final del encuentro, James Rodríguez habló con la prensa y dejó claro su compromiso con la Selección. 'Es un orgullo ver el estadio lleno adonde vayamos. Tenemos ganas de hacer las cosas bien', afirmó.
Este Mundial es especial, es único. Cuando uno se va haciendo mayor, lo vive de otra manera. Son bastantes años en la Selección y tengo que darlo todo por esta camiseta.
El volante también se refirió a su estado físico: 'Me he entrenado fuerte y día a día me pongo más en forma. Estoy trabajando duro y me cuido mucho. Falta poco, pero estoy preparado'. Y concluyó con una reflexión: 'Claro que uno siente emoción antes de un Mundial, porque cuando uno deja de sentir eso, es el final'.
El gesto que habla de su calidad humana
Más allá del resultado y las declaraciones, la imagen que quedó grabada fue la de los jugadores costarricenses formados para pedirle una foto a James. Un acto que, según los asistentes, demuestra no solo su calidad deportiva, sino también el respeto y la admiración que genera entre sus colegas.