El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desestimó este viernes las denuncias del expresidente Álvaro Uribe sobre un presunto constreñimiento electoral por parte del Ejército de Liberación Nacional (Eln) en Arauca durante la primera vuelta presidencial. Sánchez afirmó que las verificaciones realizadas por distintas entidades no evidencian una relación entre la presencia de grupos armados y la decisión de los votantes.
La denuncia de Uribe y la respuesta del Gobierno
El expresidente Álvaro Uribe publicó en su cuenta de X que comunidades de Arauca le habrían informado que integrantes del Eln decomisaron cédulas de ciudadanos y llenaron planillas para hacer aparecer que todos votaron por el candidato Cepeda. Uribe también advirtió sobre amenazas para la segunda vuelta. Frente a estos señalamientos, Sánchez reveló que el Gobierno sostuvo una reunión con la Registraduría Nacional, la Procuraduría General, el Ministerio del Interior, la Defensoría del Pueblo y la Misión de Observación Electoral (MOE), en la que se evaluó el panorama de seguridad y las denuncias.
La MOE señala claramente que no existe una correlación directa y significativa entre la presencia de un grupo criminal y la decisión del votante.
Resultados electorales contradicen las acusaciones
Como argumento, Sánchez citó los resultados registrados en Arauca, donde el candidato mencionado en las denuncias no fue el ganador de la votación. "Donde ganó fue otro candidato. No ganó el candidato por el que estarían mencionando que habría constreñimiento. Es más, casi que lo duplica en Arauca", señaló el ministro.
El jefe de la cartera de Defensa añadió que situaciones similares fueron reportadas en departamentos como Meta, Guaviare, Caquetá, Huila y Tolima, donde también circularon versiones sobre presiones de grupos armados para orientar el voto. Sin embargo, sostuvo que los resultados electorales no reflejan ese comportamiento.
Antecedentes de audios falsos
Durante su intervención, Sánchez recordó además un caso ocurrido meses atrás relacionado con un audio que fue difundido en redes sociales y que inicialmente fue presentado como una prueba de presiones electorales por parte de estructuras armadas ilegales, pero que resultó ser falso.