Hace 25 años, en el barrio Chapinero Alto de Bogotá, nació Minimal, un restaurante que desde el primer día se declaró orgulloso defensor de la gastronomía colombiana. Su lema, “Aquí valoramos lo nuestro”, no solo fue una frase, sino una auténtica apuesta por ingredientes nacionales y recetas tradicionales que, en ese momento, aún no eran tendencia.
Antes de que otros reconocidos espacios como Leo, Carmen, Salvo Patria o Afluente popularizaran la nueva cocina colombiana y el discurso de la identidad culinaria, Minimal ya había sentado un precedente. Fue pionero en destacar la riqueza regional y cultural de la cocina local, mucho antes de que la sostenibilidad y el aprovechamiento de productos amazónicos y pacíficos se convirtieran en ley.
Minimal apostó desde el primer día por el ingrediente colombiano y el recetario popular.
Este aniversario no solo celebra un restaurante, sino una visión que ha influenciado la forma en que Colombia entiende y valora su identidad gastronómica. Minimal es un símbolo de cómo la comida puede ser un acto de orgullo cultural y un compromiso con la sostenibilidad.