Un operativo que terminó en enfrentamiento y víctimas mortales
El Ministerio del Interior de Cuba informó que el 25 de febrero las tropas guardafronteras interceptaron una lancha rápida proveniente de Estados Unidos con 10 personas a bordo, portando una gran cantidad de armamento. Durante la operación, la embarcación abrió fuego contra las autoridades cubanas, que respondieron al ataque.
Como resultado, cuatro tripulantes murieron en el acto y seis resultaron heridos. Roberto Álvarez Ávila, uno de los heridos, falleció el 4 de marzo debido a las lesiones sufridas en el enfrentamiento.
Investigación avanza con cooperación internacional
Las autoridades cubanas mantienen que los seis detenidos heridos continúan recibiendo atención médica especializada. El Ministerio del Interior detalló que las investigaciones avanzan con declaraciones de los implicados y nuevas evidencias que vinculan a personas radicadas en Estados Unidos.
Desde el inicio, Cuba ha sostenido comunicación con sus contrapartes estadounidenses, quienes expresaron disposición para cooperar plenamente en la pesquisa, incluyendo intercambio de información y evidencias.
“Dada la gravedad de los hechos y la amenaza que representa el terrorismo no solo para Cuba, las autoridades nacionales consideran un deber la cooperación recíproca en el enfrentamiento a este peligroso flagelo para toda la humanidad.”
Cargos por terrorismo y contexto de tensión bilateral
La Fiscalía General de Cuba instruyó cargos por terrorismo contra los detenidos y solicitó prisión provisional. Las sanciones previstas van desde 10 años de cárcel hasta cadena perpetua o pena de muerte.
Este incidente ocurre en un momento de alta tensión entre Estados Unidos y Cuba, tras medidas restrictivas como el asedio petrolero impuesto por Washington y las exigencias de diálogo y reformas por parte de EE. UU.