Catherine Paola Torres Barros, psicóloga de 27 años, fue atacada a tiros el pasado domingo 22 de marzo en la terraza de su casa en Uribia, La Guajira, mientras estaba junto a su madre. La mujer embarazada fue trasladada de urgencia a un hospital de Maicao, donde se le practicó una cesárea de emergencia para salvar a su bebé, Salomé.
“Fui víctima de un ataque y aún no tengo respuesta sobre por qué ocurrió esto. No entiendo quién me quiere ver muerta, porque yo nunca he sido víctima de amenazas, no tengo enemigos.”
En una entrevista exclusiva con LA FM, Catherine negó tener alguna relación con el alcalde de Manaure, Jhon Pimienta Jusayú, y manifestó su sorpresa por la publicación de un video íntimo suyo en las redes sociales del mandatario durante su hospitalización.
“A ese señor no lo conozco, yo vivo en Uribia. Mucha gente piensa que el atentado fue en Manaure y no fue allá. Él dice que le hackearon el teléfono y tendrá que demostrarlo.”
El alcalde Jhon Pimienta Jusayú confirmó que sus cuentas fueron hackeadas y negó cualquier vinculación con el video publicado, expresando solidaridad con Catherine y su familia.
El comandante de Policía de La Guajira, coronel Salomón Bello, indicó que la investigación continúa abierta y que la hipótesis principal apunta a una mujer como posible responsable, aunque no se han efectuado capturas hasta el momento.
A pesar de que Catherine y su bebé se encuentran fuera de peligro, no han recibido garantías de seguridad, generando temor por su bienestar mientras las autoridades mantienen silencio sobre avances concretos en el caso.
El impacto en la comunidad y la incertidumbre frente a la justicia
El atentado contra una mujer embarazada en La Guajira ha conmocionado a la región y reavivado la preocupación por la eficacia de las investigaciones y la protección a las víctimas de violencia. A casi un mes del hecho, la ausencia de capturas y el silencio oficial generan inquietud en la comunidad.