En Colombia, aproximadamente 2,9 millones de personas tienen alguna discapacidad, representando el 7 % de la población total. De ese grupo, el 54,9 % son mujeres, quienes enfrentan un doble desafío: la discriminación por género y las barreras relacionadas con su condición de discapacidad.
La Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia ha emitido fallos con perspectiva de género que ordenan la inclusión laboral de mujeres con discapacidad, reconociendo las dificultades adicionales que afrontan, como la pobreza, la falta de educación y la pertenencia a grupos étnicos.
El impacto en la comunidad
Estas condiciones combinadas dificultan el acceso a un trabajo digno para las mujeres con discapacidad, lo que las expone a situaciones de dependencia y exclusión social. A pesar de los avances legales, la realidad muestra que las barreras para su inclusión laboral continúan siendo significativas.
“La inclusión laboral de mujeres con discapacidad no solo es un derecho, sino una necesidad para construir una sociedad más equitativa y justa”, afirma la Sala Laboral de la Corte Suprema.