El presidente Gustavo Petro afirmó durante su discurso en la instalación del nuevo periodo de sesiones del Congreso, el 20 de julio, que Naciones Unidas había certificado 15.000 hectáreas de cultivos de coca sustituidas por economías lícitas en su gobierno. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) confirmó a EL TIEMPO que, a través de su programa de seguimiento, ha verificado esa transición.
Las cifras que respaldan la declaración presidencial
La UNODC ratificó que sí ha certificado 15.000 hectáreas sustituidas, pero aclaró que, por razones de seguridad de los campesinos que se acogieron al programa, no puede divulgar la ubicación exacta de los predios. Se sabe que están principalmente en Putumayo, Nariño, Norte de Santander, Cauca, Chocó, Antioquia y Vichada.
"Ya tenemos certificadas por las Naciones Unidas 15.000 hectáreas erradicadas, pero son 32.000 (...) Lo logré, simplemente hablando y ganando la confianza campesina en Nariño, Putumayo, Norte de Santander y otros lugares, para que el mismo campesino arrancara la mata de raíz y la sustituyera".
El contraste con la erradicación forzosa y el récord de cultivos
Pese a la certificación de sustitución voluntaria, el gobierno Petro ha sido criticado por haber descuidado la erradicación forzosa. En 2020 se erradicaron 130.000 hectáreas, mientras que en 2025 apenas se removieron algo más de 8.000. En 2023, Colombia alcanzó un récord de 253.000 hectáreas de coca, y la producción potencial de cocaína subió un 53 %, hasta 2.664 toneladas. Para 2024, cifras extraoficiales indican 262.000 hectáreas y 3.001 toneladas.
Los focos de expansión y reducción
La UNODC señala que, de los 1.122 municipios del país, solo 180 tienen afectación por coca, y en apenas 10 se concentra la mitad de los cultivos. Tumaco y Tibú, pese a ser focos de las negociaciones de paz, vieron incrementos: Tumaco pasó a 31.300 hectáreas y Tibú a 26.000. En contraste, municipios como Puerto Asís, Valle del Guamuez y Orito (Putumayo) y El Charco y Roberto Payán (Nariño) registraron reducciones.
Naciones Unidas describe un escenario de estabilidad, producto de la compensación entre el aumento en zonas de frontera y la reducción en Putumayo y el Bajo Cauca. Las áreas más cercanas a las fronteras terrestres siguen siendo las de mayor concentración de coca.