Alicia, una niña británica de 11 años descrita por su familia y profesores como activa, cariñosa y talentosa, falleció el 25 de abril de 2025, apenas 15 días después de presentar los primeros síntomas de un glioma difuso de la línea media (DIPG), un tipo de tumor cerebral agresivo e incurable.
Los primeros signos: un entumecimiento que se extendió rápidamente
Los primeros síntomas aparecieron el 10 de abril, cuando Alicia despertó con un brazo entumecido. Horas después, el adormecimiento se extendió a su rostro y una pierna, lo que alertó a sus padres y los llevó a buscar atención médica de inmediato.
Un diagnóstico devastador sin opciones de tratamiento
Los médicos diagnosticaron a Alicia con DIPG, un tumor cerebral que afecta la línea media del cerebro y que, por su ubicación y agresividad, no puede ser extirpado quirúrgicamente ni tratado con éxito. La enfermedad progresó de forma implacable, y en menos de dos semanas la niña perdió la vida.
"Era una niña llena de vida, con un futuro brillante. Nunca imaginamos que un simple entumecimiento nos llevaría a perderla tan rápido", expresó un familiar de Alicia en declaraciones a medios locales.
El DIPG: un cáncer infantil sin cura conocida
El glioma difuso de la línea media es uno de los tumores cerebrales más agresivos en la infancia. Afecta principalmente a niños entre los 5 y 10 años, y su tasa de supervivencia a cinco años es prácticamente nula. Los síntomas iniciales suelen ser neurológicos, como debilidad en un lado del cuerpo, problemas de equilibrio o visión doble.
Este caso ha conmovido a la comunidad médica y a la opinión pública en Reino Unido, y ha renovado los llamados a incrementar la inversión en investigación para encontrar tratamientos efectivos contra este tipo de cáncer.