El aceite de oliva se consolida como un aliado dermatológico para frenar la alopecia y reparar la fibra capilar. Investigaciones científicas y expertos confirman que sus componentes frenan la hormona causante de la calvicie común, además de reducir la inflamación del cuero cabelludo.
El uso de ingredientes cotidianos en las rutinas de cuidado capilar ha ganado respaldo en el ámbito de la medicina capilar debido a sus propiedades biológicas.
Un respaldo científico contra la calvicie
La dermatóloga Ana Molina explicó, en declaraciones para la publicación 'Telva', que el aceite de oliva contiene fitoestrógenos capaces de ejercer un efecto antiandrogénico, lo que ayuda a prevenir y ralentizar la progresión de la alopecia androgenética, la forma más común de calvicie.
Adicionalmente, diversos estudios clínicos internacionales han demostrado que la aplicación tópica de este producto mejora significativamente la hidratación, aporta resistencia ante daños químicos y combate afecciones descamativas como la dermatitis seborreica, consolidándolo como una alternativa eficaz para la salud del cuero cabelludo y la cutícula.
El aceite de oliva puede fortalecer el cabello y aportar brillo natural, según lo reportado por medios especializados.