Un nuevo frente de tensión entre la Supersalud y la Alcaldía de Medellín
La Superintendencia Nacional de Salud escaló la confrontación institucional en Antioquia tras denunciar penalmente al alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, ante la Fiscalía General de la Nación. Según la entidad, un equipo de 13 auditores desplegados para verificar el manejo de los recursos públicos en las secretarías de Salud de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín habría sido objeto de maltrato y obstrucción.
La Supersalud señaló directamente al mandatario distrital y a la subsecretaria jurídica, Liliana Correa, por presuntos delitos de violencia contra servidor público, hechos que también fueron puestos en conocimiento de la Procuraduría General de la Nación.
La postura de la Superintendencia: sin excepción para ninguna autoridad territorial
La entidad enfatizó que ninguna autoridad territorial está exenta del cumplimiento de la ley ni puede interponer barreras al ejercicio de inspección, vigilancia y control. Las auditorías, según la Supersalud, forman parte de un plan estratégico nacional destinado a proteger los recursos del sector salud y combatir la corrupción, negando cualquier sesgo político en el procedimiento.
La respuesta de Federico Gutiérrez: 'No permitiremos intimidaciones'
El alcalde Federico Gutiérrez respondió con firmeza, calificando las actuaciones de la Supersalud, liderada por Daniel Quintero, como un ejercicio 'politiquero' y una extralimitación de funciones. A través de sus redes sociales, el mandatario distrital cuestionó la legitimidad de las auditorías y anunció que procederá a denunciar ante la Procuraduría las actuaciones ilegales del ente de control.
¡Vuelve y juega! Procederemos de inmediato a denunciar ante la Procuraduría sus actuaciones ilegales. No permitiremos intimidaciones y defenderemos la institucionalidad y los recursos de los medellinenses.
Antecedentes: las fricciones previas con la Fábrica de Licores de Antioquia
Este nuevo episodio de tensión se suma a una serie de fricciones previas entre el ente de control nacional y las instituciones regionales. La más reciente disputa se vivió en la Fábrica de Licores de Antioquia (FLA), donde la Supersalud también intentó realizar inspecciones que fueron cuestionadas. En aquel caso, la empresa cuestionó la imparcialidad de los auditores y denunció antecedentes de confrontaciones públicas entre integrantes de la entidad y directivos de la licorera. La situación en la FLA terminó en una batalla jurídica que incluyó la presentación de tutelas y recusaciones, reflejando el clima de desconfianza que permea las relaciones entre el Gobierno Nacional y los entes gubernamentales de Antioquia.