Un nuevo enfrentamiento público se desató entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, luego de que el Gobierno Nacional rechazara las ayudas humanitarias ofrecidas por Estados Unidos para atender la crisis en Córdoba y Urabá. La controversia se intensificó en redes sociales, donde ambos mandatarios intercambiaron fuertes mensajes.
La Cancillería y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) emitieron un comunicado aclarando que la ayuda internacional solo puede activarse a solicitud del Gobierno Nacional y que la atención a la emergencia ya está garantizada por las autoridades. Esta decisión ha generado cuestionamientos sobre la gestión en la subregión y el papel de entidades como EPM y el proyecto Hidroituango.
Además, el debate se extendió a las tarifas de energía, un tema sensible para los ciudadanos de Antioquia, donde la administración local y nacional mantienen posturas encontradas. El rifirrafe refleja las tensiones políticas entre el gobierno central y la alcaldía de Medellín en medio de una crisis humanitaria y energética que afecta a miles de familias.
Este nuevo episodio evidencia la compleja relación entre los líderes políticos y la necesidad de coordinar esfuerzos para enfrentar desafíos sociales y ambientales en la región.