Un decreto que aprieta el cerco financiero
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el pasado martes 19 de mayo una orden ejecutiva que obliga a las entidades bancarias y a los reguladores financieros a examinar con mayor rigurosidad la ciudadanía y el estatus legal de sus clientes.
El decreto, divulgado formalmente el 20 de mayo de 2026, instruye a los departamentos gubernamentales a detectar indicios de personas sin autorización legal que abren cuentas corrientes, solicitan préstamos o adquieren tarjetas de crédito.
La Casa Blanca justificó la implementación de esta medida bajo el argumento de prevenir riesgos crediticios para el sistema financiero ante la posibilidad de que los clientes extranjeros inadmisibles sean deportados y no puedan saldar sus deudas.
La orden busca reducir riesgos financieros al vigilar la apertura de cuentas y créditos para indocumentados, según el Gobierno.