Un nuevo espacio para la formación y el emprendimiento femenino
La Casa Social de la Mujer abrió oficialmente el 17 de enero de 2026 en Pacho, Cundinamarca, como un centro dedicado a fortalecer las capacidades técnicas, personales y empresariales de las mujeres del municipio y la provincia del Rionegro. Este proyecto busca generar oportunidades reales para que más de 250 mujeres accedan a formación, acompañamiento integral y herramientas para generar ingresos sostenibles.
Una inversión conjunta que responde a necesidades locales
El proyecto contó con una inversión total de 1.180 millones de pesos, distribuida entre la Gobernación de Cundinamarca, la Alcaldía de Pacho y Asodamas Colombia. El municipio aportó 370 millones de pesos, el departamento 180 millones y Asodamas Colombia 630 millones, en una alianza que refleja el compromiso institucional con el empoderamiento económico y social de las mujeres en el territorio.
“Este es un lugar donde las mujeres pueden aprender artes y oficios, capacitarse y tener herramientas reales para sostener sus hogares”, afirmó Alexandra Pulido Quintero, gestora social de Cundinamarca.
Un centro equipado para impulsar proyectos productivos
La Casa Social de la Mujer cuenta con tres unidades productivas dotadas para confección, cafetería-restaurante y salón de belleza, además de un auditorio, un museo de la memoria, una huerta casera y oficinas para atención integral. Antes de su apertura, ya se habían realizado más de 15 procesos de capacitación en áreas como emprendimiento, innovación, moda circular y diplomados certificados.
Este espacio se concibe como un punto de encuentro para el liderazgo femenino, la participación comunitaria y la construcción de proyectos de vida sostenibles que promueven la independencia económica y el bienestar integral.
¿Cómo cambiará la vida de las mujeres en Pacho y la provincia del Rionegro?
Con la apertura de la Casa Social de la Mujer, se espera que las participantes puedan consolidar sus emprendimientos, fortalecer su autonomía y mejorar su calidad de vida. El futuro de este espacio dependerá de la continuidad del apoyo institucional y la respuesta activa de la comunidad femenina para aprovechar las oportunidades que ofrece.