En un conjunto residencial de la localidad de Usme, una situación de extrema tensión se vivió cuando un grupo de residentes intentó linchar a un menor de edad señalado de haber agredido sexualmente a otro niño. Este hecho desencadenó una batalla campal que conmocionó a la comunidad.
“Mi hijo no se quedó callado”, expresaron los padres del menor presuntamente víctima de abuso sexual, quienes hicieron un llamado urgente a las autoridades para que se agilicen las investigaciones y se haga justicia.
Los acudientes del niño afectado manifestaron su preocupación por la seguridad de sus hijos y la necesidad de que los procesos judiciales se desarrollen con rapidez y transparencia, para evitar que hechos como este se repitan en el futuro.
La situación ha generado un fuerte impacto en la comunidad local y ha puesto en evidencia la urgencia de fortalecer los mecanismos de protección y prevención en espacios residenciales, especialmente para la población infantil.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades, mientras la comunidad exige respuestas claras y acciones contundentes para garantizar la seguridad y el bienestar de todos los menores.