Las delegaciones de Pakistán y del Gobierno talibán de Afganistán se encuentran en la ciudad china de Urumqi para negociar un alto el fuego que ponga fin a cinco semanas de enfrentamientos directos.
Pakistán había rechazado reanudar el diálogo debido a acusaciones contra el régimen talibán de brindar refugio al grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), lo que había complicado las relaciones bilaterales.
La negociación en China representa un esfuerzo diplomático para frenar el conflicto que ha generado inestabilidad en la región y afecta la seguridad en ambos países.
Las conversaciones en Urumqi buscan crear un ambiente propicio para la paz y la estabilidad regional, poniendo fin a semanas de hostilidades que han impactado a comunidades en la frontera.