En un momento de máxima tensión en Medio Oriente, Pakistán confirmó este jueves que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para reducir la escalada militar y garantizar la reapertura del estrecho de Ormuz 'siguen en curso'. La declaración fue hecha por el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Pakistán, Tahir Andrabi, en una rueda de prensa en Islamabad.
Una mediación que busca evitar el colapso regional
El anuncio llega después de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de bombardeos nocturnos contra objetivos en Irán, una acción que elevó la confrontación a niveles no vistos en décadas. A esta escalada se suman las amenazas de los rebeldes hutíes, quienes han prometido atacar cualquier buque que intente cruzar el estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Las negociaciones entre las partes siguen en curso, especialmente en lo que respecta al estrecho de Ormuz y a la desescalada
El papel de Pakistán como puente diplomático
Pakistán ha asumido un rol de mediador entre Washington y Teherán, en un intento por evitar que el conflicto se convierta en una guerra regional de consecuencias impredecibles. La cercanía de Pakistán con ambos gobiernos, así como su influencia en el mundo musulmán, le otorgan una posición privilegiada para facilitar el diálogo.
- Reapertura del estrecho de Ormuz para el tránsito de buques petroleros.
- Cese de los bombardeos estadounidenses sobre territorio iraní.
- Garantías de seguridad para los países del golfo Pérsico.
- Creación de un canal de comunicación directo entre Washington y Teherán.
Un conflicto con repercusiones globales
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de estos acontecimientos. Un cierre prolongado del estrecho de Ormuz provocaría un aumento vertiginoso de los precios del petróleo y una crisis energética mundial. Por eso, las palabras de Pakistán ofrecen un rayo de esperanza en medio de la tormenta, aunque todavía no hay una fecha concreta para un acuerdo definitivo.
Mientras tanto, las potencias occidentales han pedido moderación a ambas partes y han instado a retomar las conversaciones nucleares, suspendidas desde hace meses. La pelota está ahora en el tejado de Washington y Teherán, que deberán decidir si el diálogo prevalece sobre la confrontación.