La campaña presidencial en Colombia se ha visto marcada esta semana por la influencia del movimiento social ‘Me Too’, tradicionalmente asociado al feminismo y poco usual en el discurso electoral. Sin embargo, la denuncia de casos recientes de acoso sexual en medios de comunicación, especialmente en Noticias Caracol, ha motivado que candidatos de diferentes tendencias políticas se pronuncien y tomen partido.
El impacto de la denuncia de Paloma Valencia
Paloma Valencia, candidata de derecha que aspira a la presidencia, reveló un caso de acoso sexual en el Ministerio de la Igualdad, entidad creada por el Gobierno de Gustavo Petro con un enfoque feminista. Valencia denunció que Acxan Duque, viceministro de Igualdad, envió sin consentimiento una foto con contenido sexual a una funcionaria. Tras la denuncia pública y la difusión de un pantallazo de WhatsApp, Duque renunció a su cargo en menos de tres horas.
“Así tiene que ser. A las mujeres no se les acosa”, afirmó la candidata, quien además exigió protección para la víctima y llamó a las autoridades a actuar con urgencia.
Esta renuncia resalta los escándalos de violencia de género que han afectado al Ministerio de la Igualdad en sus menos de tres años de existencia, donde ya se han denunciado otros casos de acoso sexual entre funcionarios.
Reacciones y posicionamientos políticos en torno al ‘Me Too’
Aunque el movimiento ‘Me Too’ no nació como una denuncia política, varios candidatos presidenciales han intentado capitalizarlo. Abelardo de la Espriella, abogado y candidato de ultraderecha, ofreció acompañamiento jurídico gratuito a las víctimas de acoso en medios. No obstante, el enfoque principal se ha desplazado hacia críticas al presidente Gustavo Petro y su círculo cercano, donde varios funcionarios han sido señalados por violencia de género.
En particular, Hollman Morris, gerente de la empresa de medios públicos RTVC y cercano al presidente, enfrenta denuncias por acoso laboral y sexual. Aunque el Pacto Histórico, partido de Petro, había mantenido silencio, la bancada de mujeres del Legislativo pidió su renuncia, generando un debate intenso en la izquierda.
“Iván Cepeda debió y debe pronunciarse sobre las violencias basadas en género y el acoso. La continuidad del cambio no puede ser el silencio y el encubrimiento”, afirmó una denunciante cercana al caso.
A pesar de la presión social, el senador Iván Cepeda, candidato puntero del Pacto Histórico, no se ha pronunciado públicamente sobre estos casos, lo que dificulta que la izquierda se consolide como referente en la lucha contra el acoso sexual.
Estrategias y desafíos para los candidatos
Paloma Valencia, aunque no se identifica como feminista, ha logrado conectar con votantes de centro que defienden causas como la diversidad y la igualdad, ejemplificado en su elección de un hombre abiertamente gay como fórmula vicepresidencial. Su estrategia ha sido destacar en el debate sobre acoso sexual sin apelar directamente al feminismo, lo que le ha permitido marcar una diferencia frente a sus rivales.
Por otro lado, la ultraderecha representada por De la Espriella enfrenta limitaciones para capitalizar este movimiento social, dada la baja prioridad que su electorado otorga a la igualdad de género.
En suma, el movimiento ‘Me Too’ ha generado un escenario político inédito en Colombia, donde los temas de acoso y violencia de género se han convertido en un eje central de la campaña presidencial, poniendo en evidencia tensiones y contradicciones en todos los sectores políticos.