Tras el conteo del 98,15 % de las papeletas, el partido opositor liderado por Peter Magyar obtuvo 138 de los 199 escaños en el Parlamento húngaro, asegurando una mayoría absoluta que le permitirá implementar reformas profundas.
El conservador proeuropeo Peter Magyar se comprometió a reconstruir el Estado de Derecho en Hungría, marcando un cambio radical frente al gobierno nacionalista de Viktor Orbán, quien reconoció su derrota después de 16 años en el poder.
Peter Magyar ondea la bandera de Hungría, símbolo del nuevo rumbo que busca para el país.
Esta victoria representa un hito político en Hungría, donde la oposición ha logrado un respaldo contundente para desmantelar el sistema instaurado por Orbán y avanzar hacia una mayor integración europea y fortalecimiento democrático.