El presidente Gustavo Petro ha señalado directamente a las Empresas Promotoras de Salud (EPS) por la crisis de liquidez que afecta a las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) en Bogotá, que ha provocado el cierre de consultorios, clínicas y hospitales en la capital.
El impacto en la red hospitalaria
Petro explicó que la caída de IPS responde a la falta de pagos oportunos por parte de las EPS, lo que genera tensiones operativas y limita la capacidad de atención en la red de salud. Esta situación afecta la continuidad de los servicios médicos y ha llevado al cierre progresivo de varias instituciones en Bogotá.
Una crisis estructural en la administración de recursos
El mandatario aclaró que el problema no radica en la insuficiencia de financiación pública, sino en la forma en que se administran los recursos dentro del sistema de aseguramiento en salud. Denunció que las EPS concentran los recursos en clínicas privadas que les pertenecen, dejando desfinanciadas otras IPS.
“En Bogotá caen IPS, es decir consultorios clínicas y hospitales porque no les pagan las EPS.”
Este escenario ha reabierto el debate sobre la sostenibilidad financiera del sistema de salud colombiano y la necesidad de revisar la gestión y administración de los recursos para garantizar la prestación continua de servicios.
Respuesta oficial y perspectivas
Mientras tanto, el gobierno ha negado una crisis por falta de recursos públicos y ha señalado que las dificultades se deben a fallas de gestión dentro de las EPS, lo que mantiene en el centro del debate la administración del sistema de salud.