El pasado domingo, a partir de las 8 de la noche, millones de hogares peruanos siguieron, por media docena de canales de televisión y múltiples plataformas en las redes sociales, el debate entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, que disputan este 7 de junio la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
No hubo un claro ganador en la confrontación televisiva y, en esa medida, la contienda –donde las encuestas le dan una ligera ventaja a la candidata de Fuerza Popular– seguirá siendo reñida.
Un cuarto intento con opciones reales
Keiko Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori, busca por cuarta vez la presidencia de Perú. En esta ocasión, las encuestas le otorgan una ligera ventaja frente a Roberto Sánchez, candidato de izquierda, en un país donde la inseguridad ciudadana se ha convertido en la principal preocupación de los votantes.
El impacto en la región
De ganar Fujimori, se consolidaría un giro a la derecha en América Latina, sumándose a gobiernos como los de Argentina, El Salvador y Ecuador. La contienda electoral peruana es observada con atención por analistas y gobiernos de la región, que ven en este proceso un termómetro de las tendencias políticas continentales.
La derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, los dos candidatos que disputan la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú. Foto: EFE / IA
El análisis de Mauricio Vargas, analista sénior, profundiza en las implicaciones de este proceso electoral y lo que significaría para el futuro político de Perú y América Latina.