Un debate sin un claro vencedor
El pasado domingo, millones de peruanos siguieron el debate televisivo entre la derechista Keiko Fujimori y el izquierdista Roberto Sánchez, quienes disputan la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el 7 de junio. La confrontación, transmitida por múltiples canales y plataformas, no dejó un ganador definido, manteniendo la contienda reñida.
La sombra de la inseguridad ciudadana
Perú enfrenta una creciente preocupación por la inseguridad, un factor que podría inclinar la balanza a favor de Fujimori, quien ha centrado su campaña en promesas de mano dura. Sánchez, por su parte, apuesta por un discurso de cambio social y económico.
Las encuestas le dan una ligera ventaja a la candidata de Fuerza Popular, pero nada está decidido en un país que ha visto múltiples giros electorales.
Un giro a la derecha en la región
Si Keiko Fujimori logra la victoria, consolidaría un viraje conservador en América Latina, sumándose a gobiernos de derecha en países vecinos. Su cuarto intento presidencial, tras tres derrotas previas, la convierte en una figura polarizadora pero persistente en la política peruana.
El análisis de Mauricio Vargas, analista sénior, profundiza en las implicaciones de este escenario para la región y el futuro de Perú.