Un operativo sin precedentes se desató en Villavicencio tras la muerte del veterinario Gerson Elías Navarrete Pinzón, quien fue atacado por un policía activo con quien mantenía una amistad desde la infancia. La causa aparente del homicidio fue una deuda de 20 millones de pesos que el uniformado había solicitado en múltiples ocasiones.
El veterinario de 26 años accedió a prestar el dinero confiando en la relación cercana que mantenía con el policía. Sin embargo, en una cita pactada para la devolución del dinero, el agente disparó contra Navarrete Pinzón frente a la madre del joven, Jenny Díaz, quien intentó sin éxito salvar la vida de su hijo.
La noche del encuentro fatal
El incidente ocurrió en la avenida Los Maracos, frente al predio donde estuvo el papa Francisco, a las 7:20 de la mañana del primero de mayo. El policía llegó en un vehículo oficial y el veterinario en su camioneta blanca. Según testigos, tras una discusión se produjo un forcejeo que terminó con dos disparos contra Navarrete Pinzón.
El agresor se retiró en el vehículo oficial mientras la madre del veterinario, siguiendo en otro carro, encontró a su hijo gravemente herido. Fue trasladado al centro de salud del barrio El Recreo, donde lamentablemente falleció.
- Gerson Elías Navarrete Pinzón era dueño de una veterinaria en el barrio Ciudad Porfía de Villavicencio.
- Deja un hijo de aproximadamente dos años y su pareja está embarazada.
- El caso ha generado conmoción y tristeza entre familiares y vecinos.
El comandante de la Policía Metropolitana de Villavicencio, coronel Elkin Jesús Corredor Rueda, expresó su pesar por la muerte del veterinario y confirmó que el uniformado fue presentado ante la autoridad competente y trasladado a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) para las investigaciones correspondientes.
Las autoridades continúan con los actos urgentes apoyados por el Cuerpo Técnico de Investigaciones (CTI) y la policía judicial Sijín para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
“Él conocía a mi hijo de niños. El policía se baja, saca un bolsito negro, y abrimos la puerta y mi hijo ahí, y le digo, hijo, (llora)”. - Jenny Díaz, madre de la víctima