Patrick Dixon, reconocido consultor y futurista formado en la Universidad de Cambridge, comparte su perspectiva sobre la complejidad de prever el futuro en un mundo cambiante y lleno de incertidumbre.
Un oficio entre el caos y la esperanza
Aunque las noticias reflejan caos, Dixon sostiene que su trabajo de proyectar escenarios a largo plazo para sectores como la farmacéutica, energía e infraestructura sigue siendo válido y necesario para tomar decisiones estratégicas.
“Los presidentes llegan y se van, al igual que las crisis petroleras o incluso las guerras. El hecho irrefutable es que la historia de la humanidad continúa y el mundo sigue andando hacia adelante.”
Transformaciones lentas y certezas demográficas
El experto destaca que muchas transformaciones toman tiempo y que ciertas predicciones apocalípticas, como la desaparición del libro impreso, no se han cumplido. Además, resalta la importancia de los datos demográficos para planificar el futuro de ciudades como Bogotá.
- El porcentaje de niños menores de diez años predice la futura fuerza laboral.
- La planificación urbana y de bienes públicos se puede anticipar con datos concretos.
- Aunque hay imprevistos, llamados 'cisnes negros', la anticipación es clave.
Dixon también advierte que, pese a los avances tecnológicos como la inteligencia artificial, estas herramientas tienen límites y no pueden reemplazar la visión estratégica humana.
Lecciones desde Colombia y la experiencia personal
Al comparar su experiencia en Cartagena hace cinco años con la actualidad, Dixon observa que aunque existen problemas, la esencia de la ciudad se mantiene, lo que refuerza su visión de cambios graduales y planificados.
“Sigue siendo una ciudad maravillosa, aun con sus problemas. Habrá crecido, pero en esencia es la misma y así seguirá siendo.”