En una sesión celebrada el 18 de marzo de 2026, la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados tumbó la propuesta del PSOE para reducir la tasa máxima de alcoholemia permitida a los conductores de 0,5 a 0,2 gramos por litro de sangre. La iniciativa no logró superar el rechazo de los partidos PP, Vox, Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y Unión del Pueblo Navarro (UPN).
Argumentos de los partidos contrarios
- El PP alegó un fallo técnico en la tramitación normativa y defendió que la reducción debería haberse planteado mediante un cambio reglamentario o un proyecto de ley oficial, además de considerar insuficiente la medida sin más controles y educación vial.
- Vox calificó la propuesta de "desproporcionada" y con un claro fin recaudatorio, cuestionando la base científica y criticando la falta de atención a problemas como el mal estado de las carreteras.
- ERC rechazó la iniciativa por considerar que se requieren medidas complementarias como la mejora en el mantenimiento vial y el aumento de examinadores y centros para pruebas de conducción en Cataluña.
- UPN se unió a la oposición argumentando que la propuesta no contempla soluciones integrales para la seguridad en las vías.
Bella Verano Domínguez, portavoz del PP en la comisión, enfatizó que la reducción de la tasa de alcoholemia no puede abordarse de manera simplista y que el texto carecía de solidez. También destacó problemas como un parque vehicular envejecido y deficiencias en la vigilancia del tráfico.
Por su parte, Andrés Alberto Rodríguez Almeida, representante de Vox, acusó al Gobierno de utilizar la medida como una herramienta recaudatoria y criticó la falta de acciones para mejorar las carreteras, citando datos que atribuyen un 30% de los accidentes a su mal estado.
Respuesta y compromiso del PSOE y Ministerio del Interior
Manuel Arribas Maroto, portavoz socialista, lamentó la alianza entre PP, ERC y Vox para frenar la propuesta, y adelantó que el PSOE volverá a presentar la iniciativa legislativa, reafirmando su compromiso con la seguridad vial y la protección de los ciudadanos.
El Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande-Marlaska, reafirmó su objetivo de mantener una política de tolerancia cero al alcohol al volante, destacando que el esfuerzo continuará para reducir el consumo y aumentar la seguridad vial con el fin de salvar vidas.
Detalles clave de la propuesta rechazada
- Reducir la tasa máxima de alcoholemia permitida a 0,2 gramos por litro de sangre, equivalentes a 0,1 miligramos por litro de aire espirado, lo que implicaría la prohibición total del consumo de alcohol para conductores.
- Modificar el sistema de puntos del carné de conducir, incrementando la penalización en función del nivel de alcoholemia detectado, con pérdidas de hasta seis puntos antes de que se considere delito.
- Eliminar la distinción entre conductores profesionales y noveles en cuanto a límites de alcohol permitidos.
El impacto en la comunidad y datos relevantes
La asociación Stop Accidentes expresó su preocupación por la negativa a aprobar la medida, señalando que representa una oportunidad perdida para avanzar en la reducción de siniestros viales y salvar vidas. Su vicepresidente destacó que la lucha contra el alcohol al volante debe estar por encima de ideologías políticas.
Estudios recientes indican que la reducción de la tasa de alcoholemia podría disminuir hasta cinco veces el riesgo de accidentes. Además, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses reveló que en 2024, uno de cada dos conductores fallecidos en accidentes había consumido alcohol o drogas.