Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, la región del Golfo ha vivido la interrupción aérea más severa desde la pandemia. Los ataques con drones y misiles han obligado al cierre constante del espacio aéreo, impactando de manera significativa a las aerolíneas comerciales.
Ante esta situación, la demanda de vuelos privados y chárter en Medio Oriente ha alcanzado niveles sin precedentes. Los mega millonarios que buscan escapar de la zona de conflicto están dispuestos a pagar tarifas exorbitantes para garantizar su evacuación rápida y segura.
Este aumento en la demanda refleja la gravedad del conflicto y la urgencia de quienes cuentan con recursos para abandonar la región antes de que la situación se agrave aún más.
La crisis ha generado un impacto profundo en la movilidad aérea de la zona, marcando un antes y un después en la operación de vuelos comerciales y privados en Medio Oriente.