El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, firmó el Reglamento del Sistema Nacional de Rehabilitación Social, una iniciativa que endurece el control dentro de las cárceles ante la creciente violencia y disputas entre grupos criminales que han provocado masacres en años recientes.
Medidas estrictas en comunicaciones y visitas
Entre las modificaciones más significativas destaca el control riguroso de las comunicaciones y visitas de los presos. Estas podrán ser registradas, sujetas a restricciones, supervisión, monitoreo o grabación cuando sea necesario para garantizar la seguridad penitenciaria, prevenir delitos y mantener el orden interno.
- Instalación de sistemas de inhibición o bloqueo de señal en las áreas internas y en un radio perimetral de seguridad.
- Autorización para registrar la voz de los contactos autorizados durante las llamadas telefónicas.
- Monitoreo constante para evitar actividades ilícitas dentro de los centros de rehabilitación.
Un régimen especial para internos de alto riesgo
El reglamento introduce un 'régimen especial' destinado a los reclusos que representan una amenaza grave para la seguridad penitenciaria, el orden interno o la seguridad pública, sin importar su situación procesal. Esta medida busca disminuir la violencia y mejorar la gestión en los centros de reclusión.
El presidente Daniel Noboa enfatizó que estas nuevas disposiciones son clave para restaurar la seguridad y el orden en las cárceles ecuatorianas, enfrentando los desafíos de la criminalidad interna.