El presidente Gustavo Petro reactivó las órdenes de captura contra alias 'Gafas' y otros siete integrantes de las disidencias de las FARC, al revocar su reconocimiento como representantes en la mesa de diálogos de paz. La medida, contenida en una resolución firmada el 4 de agosto de 2026, deja sin efectos la designación que les permitía actuar como delegados de esa estructura armada en el proceso de negociación.
Los ocho disidentes afectados
La reactivación de las órdenes de captura cobija a Jonathan Jair Narváez Quintero, alias 'Gafas'; Alexander Farfán Suárez; Jaime Muñoz Dorado; Ramiro Pinzón Novoa; Ciro Alfonso Romero Ospina; Guido Mauricio Ortiz Murillo; Yenimahr Nasare García, y Andrés Orlando Ayala Garzón. Estos pertenecen a los bloques 'Magdalena Medio', 'Gentil Duarte', 'Jorge Suárez Briceño' y al frente 'Raúl Reyes' de las disidencias comandadas por alias 'Calarcá'.
Las razones de la decisión
Según la resolución, para seis de ellos (Narváez, Farfán, Muñoz, Pinzón, Romero y Ortiz) ya no se constata una voluntad de continuar apoyando el proceso de paz, pese a haber participado en actividades de la mesa. En el caso de Nasare García y Ayala Garzón, la decisión obedece a la presunción de que ambos fallecieron. El Ejecutivo concluyó que no existen las condiciones para que estas personas sigan en el proceso.
Un proceso marcado por la controversia
La mesa de diálogos con estas disidencias se instaló en octubre de 2023, cuando el Gobierno decretó un cese al fuego bilateral. Sin embargo, en marzo de 2024, tras la fractura del Estado Mayor Central en dos facciones —una liderada por alias 'Mordisco' y otra por alias 'Calarcá'—, el Ejecutivo suspendió parcialmente el cese en Nariño, Cauca y Valle del Cauca por incumplimientos, luego de ataques contra la población civil y la Fuerza Pública. A pesar de ello, se mantuvo la negociación con los bloques mencionados, con los que incluso se suscribió una agenda de negociación.
Durante el proceso, el Gobierno también ordenó la suspensión temporal de operaciones militares para facilitar el traslado de integrantes hacia zonas de ubicación temporal, un mecanismo cuestionado por la presunta falta de voluntad de paz de esa guerrilla. Los diálogos, liderados por la delegada Gloria Quiceno, completaron su séptimo ciclo en noviembre de 2025.
Contexto político y judicial
La decisión se conoce a pocos días del relevo en la Casa de Nariño y tras la dura imputación de la Fiscalía contra alias 'Calarcá', máximo cabecilla de esas disidencias. Además, el presidente electo, Abelardo De La Espriella, ha anunciado que pondrá fin a la política de 'paz total', lo que añade incertidumbre al futuro de los procesos de negociación con los grupos armados.