En medio de las recientes manifestaciones indígenas en el centro de Bogotá, se evidenció una preocupante táctica que involucró a menores de edad como escudos humanos. Imágenes difundidas en redes sociales captaron el instante en que un indígena se protegía detrás de un niño mientras lanzaban objetos contundentes contra las fuerzas de seguridad.
Un operativo sin precedentes que genera alarma
El uso de niños Embera para protegerse de la Unidad Nacional de Defensa y Manejo de Orden Público (UNDMO), conocido anteriormente como ESMAD, despertó la indignación de las autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos.
El presidente Gustavo Petro y la directora del ICBF manifestaron su rechazo contundente: “No lo admito”, expresaron al condenar esta práctica que pone en riesgo la integridad de los menores.
Este hecho ha generado un llamado urgente para garantizar la protección de los derechos de los niños y evitar que sean utilizados en conflictos sociales. Además, refuerza la necesidad de un diálogo respetuoso entre las comunidades indígenas y el Gobierno para atender sus demandas sin vulnerar a los más vulnerables.