El presidente Gustavo Petro encabezó un consejo de ministros en la Casa de Nariño para abordar las posibles causas del accidente del avión militar Hércules C-130 en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 uniformados fallecidos. La cúpula militar también estuvo presente en la reunión, que comenzó con un minuto de silencio en memoria de los fallecidos.
“La capacidad de las Fuerzas Armadas es el 45 por ciento de lo que deberíamos tener. No es de este Gobierno la responsabilidad. Llevamos 15 años de deterioro.”
El presidente Petro destacó el deterioro progresivo de las capacidades militares en los últimos 15 años y cuestionó la antigüedad del avión siniestrado, con críticas implícitas hacia Estados Unidos por entregar una aeronave con 43 años de servicio.
“¿Por qué nos regalaron un avión con 43 años de antigüedad? Entre más vieja la máquina, más mantenimiento costoso necesita. Este era un avión de transporte permanente de tropas, su vida útil es menor que la de un avión de bombardeo.”
Por su parte, el comandante de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, general Carlos Fernando Silva Rueda, afirmó que la aeronave estaba en condiciones de aeronavegabilidad y que la tripulación contaba con amplia experiencia. Según cifras presentadas, el avión, fabricado en 1983, tenía unas 20.000 horas de vuelo disponibles y una vida útil estimada de cerca de 40 años adicionales.
No obstante, Petro insistió en que las Fuerzas Armadas no deberían operar aeronaves tan antiguas y descartó que el accidente se debiera a un ataque o a un error humano, aunque no lo descartó completamente.
Además, el presidente criticó al Congreso por no aprobar la ley de financiamiento para fortalecer la defensa, responsabilizó a la directora de Planeación Nacional por demoras en la modernización militar y solicitó a la ministra de Vivienda garantizar casas para las familias de las víctimas.
El consejo de ministros fue transmitido por los canales públicos, mostrando un acto simbólico de respeto hacia los militares fallecidos y evidenciando la preocupación del gobierno por mejorar las condiciones del sector defensa tras la tragedia.